Filosofía de Inversión
Invertimos después de realizar un riguroso análisis
sectorial y un riguroso análisis fundamental de
las empresas en cuestión y de los negocios que
realizan.
Se analizan y se realizan modelos financieros
detallados de la cuenta de resultados, el balance y
el flujo de caja. Se estudian los ratios de endeudamiento,
ROE, PER, EV/EBITDA, P/BV entre otros y
se comparan con la competencia, buscando aquellos
valores infravalorados por el mercado y con
alto potencial de revalorización (mínimo 70%) o
"Margen de Seguridad".
En el análisis de las empresas, se profundiza en
todos los aspectos financieros tales como las políticas
contables aplicadas, el coste de capital en la
elaboración de los presupuestos, la calidad de los
resultados y su sostenibilidad.
Los negocios en los que invertimos han de
responder a la lógica económica y ser comprensibles.
La compañía ha de tener una historia operativa
consistente, con resultados estables y predecibles.
Se mantienen reuniones con los departamentos
de Relaciones con Inversores de las distintas
compañías, profundizando en el conocimiento de las
mismas y precisando al detalle las valoraciones.
El horizonte temporal de las inversiones es el
medio plazo. Por lo tanto la estrategia es estar
permanente invertido, siempre que las valoraciones
de las empresas en cartera tengan un potencial
de revalorización suficientemente atractivo.
Eludimos la utilización de derivados financieros,
no recurrimos al apalancamiento y ofrecemos
poca relevancia al análisis técnico. Se toma como
referencia a los padres de la escuela de valor:
Peter Lynch,Benjamin Graham y Philip Fisher.