Hoy terminamos unos días de evento junto a un gran cliente: Moeve. Y me vuelvo a casa con esa sensación que tanto nos gusta: la de haber hecho un buen trabajo entre todos.
Detrás de cada evento hay muchas horas, muchos detalles y muchas personas empujando en la misma dirección. Por eso quiero dar las gracias a mis compañeros Jaime Olalquiaga Loewe , Oscar Massó y Laura Lalinde Antón . Ha sido un auténtico placer compartir esta aventura con vosotros.
También gracias a Moeve por la confianza y por permitirnos acompañarles para ayudar a alcanzar sus objetivos.
Y sí, me voy con un doble buen sabor de boca. El primero, por la satisfacción de ver que todo ha salido bien. El segundo, porque Asturias tiene la mala costumbre de hacerte olvidar cualquier intención de moderarte con la comida.
Creo que vuelvo con cuatro kilos de más: dos de satisfacción profesional y otros dos de fabada, cachopo y demás tentaciones asturianas.
Ahora toca volver a casa, descansar un poco y empezar a preparar el siguiente reto. Porque cuando trabajas con buena gente, el cansancio pesa bastante menos.

¿Organizar un evento o provocar un cambio real? No es lo mismo.
Menos gurús externos. Más talento interno.
