Las cuatro palabras más caras de un evento
Creo que he encontrado las cuatro palabras más caras de un evento: “Ya lo hicimos así.”
Son cuatro palabras aparentemente inocentes. Pero pueden llevar detrás: El mismo formato. El mismo escenario. La misma dinámica. El mismo vídeo. El mismo regalo. El mismo tipo de cena. El mismo discurso. El mismo proveedor…
Sencillamente porque funcionó. Y aquí está la trampa. Que algo haya funcionado no significa que haya que repetirlo. Porque el año pasado teníamos otro objetivo. Otro público. Otro contexto. Otra situación de la empresa.
Y, probablemente, otras expectativas.
Pero muchas veces empezamos a diseñar el evento mirando hacia atrás:“¿Qué hicimos el año pasado?” Y quizá deberíamos empezar mirando hacia delante: “¿Qué necesitamos conseguir esta vez?”
No estoy diciendo que haya que reinventarlo todo cada año. Al contrario. La experiencia sirve precisamente para saber qué merece la pena mantener y qué no.
Pero hay una diferencia enorme entre aprovechar lo que funciona y repetirlo por inercia.
Y esa diferencia puede estar en una frase: “Esto ya lo hicimos así” o “¿y si esta vez lo hacemos de otra manera?”
Creo que después de tantos años organizando eventos, cada vez me interesa más la segunda.

